Jardín en la montaña. Petrés, Valencia.
Este proyecto fue muy especial ya que se trata de una casa de campo restaurada, ubicada en un entorno montañoso y rodeada de campos de naranjos. El objetivo para las zonas ajardinadas fue mantener la esencia del espacio, de tal forma que las plantas seleccionadas se integraran con el paisaje y lo acompañaran. Para ello optamos por: gramíneas que ofrecen movimiento, resistencia al viento y reflejan la luz del sol en invierno, herbáceas con flores pequeñas para el verano, hierbas aromáticas y agaves que brindan estructura verde todo el año.
El ingreso de la vivienda por requerimiento de sus propietarios cuenta con un rincón de plantas crasas y suculentas, que combinan color y textura para dar la bienvenida al hogar. Otro detalle ha sido el de los tres Olivos en macetas, que emergen a un lado de la piscina y ofrecen una visual diferente, pero mantienen una coherencia con el espacio.
El resultado nos ha demostrado que no es necesario añadir tantos elementos para conseguir un jardín vivo, cambiante y capaz de integrarse de forma armoniosa con el paisaje.












